Condroprotectores

Los condroprotectores son medicamentos diseñados para proteger las articulaciones y prevenir la destrucción del cartílago. Estos fármacos, como la glucosamina y el sulfato de condroitina, ayudan a restaurar el líquido sinovial y mejorar la nutrición de los tejidos articulares. Se utilizan comúnmente en el tratamiento de la artrosis, donde se manifiestan síntomas como dolor y rigidez en las articulaciones.